
Me gusta ver llover.
Especialmente cuando estoy en casa, metida en mi cama y se oye el repiquetear una y otra vez de la lluvia contra la ventana.
Me gusta ver como se deslizan las gotas contra el cristal y bajan lentamente, cual río que sigue un curso, que a veces adivinas antes de que llegue a su delta pero que otras de desborda y se desvia y toma un rumbo completamente distinto.
Recuerdo cuando peq
ueña me ponía de espalda a la ventana y mirando hacia atras, veía caer la lluvia e imaginaba que caía sobre mí... hasta que un día me quedé bajo la lluvia con los brazos abiertos y cumpli mi fantasía... llegué a casa totamente calada hasta los huesos con el consiguiente enfado de mi madre, pero fue una sensación tan pura...Quizás de vez en cuando, deberíamos dejarnos mojar por la lluvia, para que limpie todo, para que se lleve todo lo que sobre, para que arrastrara lo malo y lo alejara definitivamente de nuestro horizonte.

Quizás deberíamos recuperar ese atrevimiento y esas ganas de cuando pequeños.
Cuando no nos asustaba mojarnos los zapatos.
Cuando en lugar de saltar los charcos, jugabamos dentro de ellos.
Quizás deberíamos de ser un poco más inconscientes cada día y pasear delcazos, aunque se mojen nuestros pies.
A ver si así, dejamos de mirar a los demás desde arriba y notamos más el suelo.
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