lunes, 12 de enero de 2009

Sobre la vida y la muerte.


Que manera más extraña tiene la vida de compesar las pérdidas que a diario nos golpean, llenandose las ausencias de forma limpia y al instante.

Rara la forma, rara las casualidades (o causalidades ?), ver como con la ida de un ser querido, otro anuncia su llegada.

Cómo jugar en ese instante con tantos sentimientos y sensaciones encontradas y opuestas ? Cómo combinar la tristeza de la despedida con la alegría del que llegará?

Díficil posición.

Tengo muchas debilidades, pero de entre ellas, la mejor...


David Bisbal.

Hay voces que desde el primer instante, te traspasan.

David llegó de pasada a mi vida, casi por accidente. Fue oirle, detenerme para ESCUCHAR con más atención y ahí se quedó.

Desde entonces, más de 7 años, vive en mi interior. Es una voz con mil matices, con mil variaciones a cual más intensa, más dulce, más alegre o más meláncolica.

Subes y bajas como en un carrusel y si tienes la suerte de escucharle en directo, cada canción mil veces oída se vuelve inedita, porque cada vez es distinta, con nuevos registros y nuevas sensaciones.

Lástima que aún hayan personas que se queden con lo tópico y típico que dicen de él, sin molestarse en "conocer" al verdadero artista y más aún al ser transparente y único, que sólo desea cantar y compatir su música.

Los muchos que ya le hemos "conocido" de verdad tenemos la suerte de cientos de anécdotas, momentos y encuentros que gracias a él compartimos. Yo me quedo con eso.

Es un gran tesoro que nunca dejaré de agradecerle.

Gracias David.