... Como si no hubiese mañana,
me lancé y volé libre.
Planeé sobre mis miedos
y remonté hasta el sol
y allí me quedé,
esperando tu regreso...
Me sumerjo en este calor,
que me abraza y protege.
Alejo la añoranza,
esa que acecha por las rendijas
y lucha por asaltar
mis rincones.
Pero la espera
de tu regreso
llena mis espacios
riega mis raíces
y hace que
florezcan mis ansias.
Cuándo llegarás?
No olvides avisarme
a tiempo...
Necesito llenar de
luz y flores mi mundo
para tu visita.

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